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Integrantes del DGF y del AMTC lanzan proyecto para estudiar montañas bajo el océano

Integrantes del DGF y del AMTC estudiarán montañas bajo el el océano

Explorar y modelar las montañas submarinas de la placa de Nazca, tomando como base la dorsal de Juan Fernández en el archipiélago Juan Fernández, es el objetivo principal del proyecto, "Cadenas: Montañas bajo el mar, señales sobre la tierra".

La iniciativa, financiada por el proyecto Fondecyt Regular, "Análisis Morfológico Cuantitativo y Modelamiento Físico de la Placa de Nazca: Impacto sismotectónico de las estructuras oceánicas en la zona centro-norte de Chile" (1251293), es dirigida por el académico del Departamento de Geofísica (DGF) de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, Andrei Maksymowicz, y cuenta entre sus integrantes a la geofísica y el geofísico, Valentina Reyes-Wagner y Sergio León Ríos, como investigadora e investigador adjunto; y a la periodista Catalina Moya Catalán, como encargada de comunicaciones.

“Hoy no tenemos un modelo preciso ni conocemos perfectamente bien cuándo, cómo ni por qué ocurren los terremotos. Sin embargo, desde que se empezó a estudiar el fondo marino con técnicas como la batimetría (topografía submarina), se sabe que en las zonas donde hay rugosidades y grandes montes submarinos, estos tienen un efecto en la forma como ocurre la sismicidad, porque actúan como barreras o generadores de terremotos”, dijo el director de Cadenas Submarinas, Andrei Maksymowicz.

El profesor del DGF añadió que, entre las cadenas de montes submarinos que se han estudiado, una de las más famosas en Chile es la de Juan Fernández. “Esta zona tiene como origen un fenómeno de acumulación de magma llamado ‘punto caliente’ o ‘hot spot’, el cual asciende como un pequeño volcán desde el fondo marino y luego forma una cadena montañosa en la que la isla Robinson Crusoe destaca por ser un monte submarino cuya parte superior asciende hasta mil metros por sobre el nivel del mar en su parte más alta”, explicó.

Por su parte, el investigador adjunto del proyecto Cadenas e integrante del Centro Avanzado de Tecnología para la Minería (AMTC), Sergio León Ríos, agregó que uno de los puntos destacables de la iniciativa es que, a diferencia de estudios geológicos previos, el trabajo del proyecto Cadenas recogerá datos desde la misma dorsal de Juan Fernández.

“Iremos a una zona muy interesante de Juan Fernández, que es la isla Robinson Crusoe, donde la placa es mucho más joven. Podría decirse que ahí tomaremos la primera foto. Luego, a través de distintas metodologías geofísicas, registraremos la fase en la cual la placa sigue avanzando y se acerca al continente. Esto es lo que se conoce como el ‘outer rise’. Finalmente, aplicaremos técnicas sismológicas para tomar una tercera foto de lo que ocurre con la subducción de la placa de Nazca bajo la Sudamericana y que es la etapa en la cual se generan los grandes terremotos”, precisó el investigador adjunto del proyecto Cadenas.

Al ser consultado por sus expectativas ante el trabajo a realizar, Sergio León Ríos reconoció que son altas. “Queremos ver cuáles son las firmas de los montes submarinos en profundidad y creemos que, un primer paso, será identificar aquellos que se encuentren en subducción y que quizás estén asociados a zonas donde últimamente no ha habido terremotos o donde los registros históricos muestran que los terremotos se han detenido. En el caso de la dorsal de Juan Fernández estamos hablando de montes submarinos que alcanzan profundidades de entre 20 y 50 kilómetros y de los cuales se tiene muy poca información”, adelantó.

Sobre este último punto, el director del proyecto Cadenas, Andrei Maksymowicz, planteó que la importancia de caracterizar y comprender una estructura como la que estudiarán, que subducta y tiene rugosidades, radica en su valor como “elemento para entender futuros escenarios de ruptura e incluso como potencial herramienta de pronóstico”.

Para lograr los objetivos trazados, el plan de trabajo contempla tres viajes a la isla Robinson Crusoe. El primero, para instalar cinco estaciones sismológicas que se sumarán a la que actualmente mantiene en operaciones el Centro Sismológico Nacional (CSN) en la isla. El segundo, para hacer mantención a las estaciones instaladas. El tercero, para recuperar las estaciones y dejarlas de vuelta en Santiago.

Conoce más sobre el proyecto "Cadenas: Montañas bajo el mar, señales sobre la tierra" aquí.

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