Instalar instrumentos geodésicos temporales para registrar cuánto se ha deformado la superficie del complejo volcánico Laguna del Maule fue el objetivo de la campaña realizada hace algunas semanas por las y los investigadores del Departamento de Geofísica (DGF), Catalina Zapata, Karina Hernández, Mauro Navarrete, José Tomás De la Peña, y Bastián Valdés.
La operación, liderada por el investigador del DGF, Mauro Navarrete, consistió en ubicar siete sensores temporales en diferentes puntos del complejo volcánico para registrar datos por dos días.
“Esta campaña de medición se hizo por cuatro días en 2024 y quisimos repetirla. Para eso instalamos los equipos en los mismos lugares escogidos hace dos años”, explicó el investigador del DGF.
Al ser consultado por los detalles de la campaña, Mauro Navarrete dijo que para llegar a los puntos predefinidos las y los investigadores participantes se guiaron por datos como latitud, longitud, nivel de altura del punto de medición, una fotografía y una breve descripción del entorno elaborados por las y los integrantes de la campaña de 2024, Valeria Rojas, Leoncio Cabrera, José Tomás de la Peña y Pablo Martínez.
“Tuvimos que esforzarnos al máximo para encontrar rápidamente entre las rocas las marcas dejadas por la campaña anterior”, confirmó el investigador del DGF.
Sobre este aspecto, la tesista del Magíster en Ciencias mención Geofísica del DGF, Catalina Zapata, relató que el primer día de la campaña las y los participantes se dividieron en dos grupos para instalar los equipos en los siete sectores predefinidos.
“Este fue mi primer terreno y debo reconocer que lo primero que me llamó la atención fue que cada instrumento debía ser conectado a un computador para poder acceder a datos satelitales sobre su ubicación. Además, me trajo recuerdos de cursos sobre satélites que tuve la oportunidad de tomar en mi pregrado en ingeniería eléctrica”, afirmó la actual investigadora del DGF.
Otro aspecto valorado por Catalina Zapata fue la capacitación que ella, sus compañeras y compañeros recibieron sobre el funcionamiento de los equipos antes de viajar a Laguna del Maule.
“El profesor encargado de los instrumentos, Juan Carlos Báez, nos enseñó cómo ocuparlos y eso también me recordó ciertos conocimientos sobre instrumentación que aprendí en ingeniería eléctrica como, por ejemplo, conectar equipos, comprobar que funcionen bien y medir la magnitud del voltaje”, sostuvo la investigadora.
Finalmente, al ser consultada por su impresión sobre Laguna del Maule, Catalina Zapata destacó la belleza del lugar. “Nadie imaginaría que debajo de esa laguna hay un volcán con su cámara magmática. Si no estudiara ciencias de la tierra, jamás imaginaría lo que está ocurriendo ahí”, aseguró.
En esta línea, el investigador Mauro Navarrete reconoció que la deformación del terreno en el complejo volcánico de la Laguna del Maule es algo difícil de notar a simple vista. “Puede que si uno toma una foto de algún borde que sabe que se está levantando y luego vuelve a tomar otra foto un año después lo pueda notar”, sugirió.
Por ahora, datos preliminares recogidos en la campaña evidencian que, entre 2024 y 2026, el terreno se expandió en 30 centímetros anuales. Un aumento importante si se considera que en el periodo 2013-2017 el alzamiento del terreno alcanzó los 10 centímetros anuales”, concluyó Mauro Navarrete.
