Con el proyecto, “Decodificando 10 años de sismicidad en el volcán Calbuco: Usando catálogos sísmicos mejorados y tomografía sísmica para investigar comportamiento volcánico y controles tectónicos”, la académica del Departamento de Geofísica (DGF), Sarah Oliva, obtuvo el financiamiento del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt) de Iniciación 2026 de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).
Al enterarse de la noticia, la académica de origen filipino, que llegó al país a mediados de 2024, expresó su satisfacción. “Siento mucha alegría y agradecimiento por haber obtenido este fondo. Alegría porque un panel experto evaluó que tengo la capacidad, las ideas y la trayectoria para continuar con mi carrera académica en la Universidad de Chile. Agradecimiento, porque, hace unos meses cuando postulé, no sabía bien cómo funcionaban las cosas en este país. Fue entonces cuando recibí la ayuda de colegas, funcionarias y funcionarios del Departamento de Geofísica y de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Chile. Es muy tranquilizador saber que la universidad cuenta con una estructura con la cual una puede contar para enfrentar estos procesos”, destacó la profesora Sarah Oliva.
Al referirse a su propuesta para estudiar el volcán Calbuco, la académica del DGF explicó que revisará 10 años de datos registrados por instrumentos del Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS) del Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN) e instalará estaciones sísmicas temporales con las cuales registrará nuevos datos de microsismicidad volcánica.
"Tras las erupciones del volcán Calbuco de 2015, el OVDAS aumentó la cantidad de instrumentos de monitoreo en la zona. Nosotros estudiaremos los datos registrados por estos sensores y los complementaremos con la información que obtengamos para ver cómo es la estructura del volcán bajo la superficie y también para reinterpretar la sismicidad que ocurre ahí", dijo Sarah Oliva.
En cuanto a las metodologías a utilizar, la académica Sarah Oliva, precisó que el trabajo comprenderá técnicas de aprendizaje de máquina (machine learning) y la realización de tomografías sísmicas. La primera, para procesar la información ya existente y la que será obtenida en campañas de terreno. La segunda, para registrar imágenes tridimensionales de la estructura magmática del volcán que, según el ranking de riesgo de SERNAGEOMIN (https://www.gob.cl/noticias/conozca-cuales-son-los-volcanes-activos-de-mayor-riesgo-en-chile/), es considerado como el segundo complejo activo de mayor riesgo en Chile.
Según adelantó la académica Sarah Oliva, un ejemplo preliminar del trabajo a realizar está en la tesis de magíster de la investigadora del Departamento de Geofísica, Isadora Ziller, donde se analizan seis meses de los 10 años de datos obtenidos por el OVDAS para caracterizar la actividad del Calbuco, sin embargo, "aún queda mucho por hacer”, afirmó la académica del DGF.
Al profundizar en este último punto, la docente precisó los recursos otorgados por ANID serán destinados a la realización de viajes a terreno, a las remuneraciones de las y los investigadores interesados en participar en el proyecto, a la participación en congresos; y a la organización de actividades para comunicar los resultados obtenidos.
"Mi idea es que siempre hay que comunicar bien nuestros resultados al público experto y al no experto", manifestó la profesora Sarah Oliva, quien mencionó, entre los primeros, a las y los especialistas del OVDAS, y, entre los segundos, a las comunidades aledañas al volcán Calbuco. “Tengo muchos deseos de empezar pronto con este trabajo y compartir todo lo nuevo que vayamos aprendiendo", aseguró la académica del DGF.
